El psicoanálisis es un vértice que se interroga sobre el hombre y sobre sí mismo como ideología. Tiene sus límites como tiene sus supuestos. Aunque puede fascinar porque ilumina muchos rincones misteriosos de la persona, no tiene una última verdad. Tiene una verdad. La suya o las suyas. La primera de ellas es la convicción de que la realidad psíquica es la determinante y que la transferencia es pura realidad psíquica. La otra es que desde ella se derivan valores.
El psicoanálisis es un vértice que se interroga sobre el hombre y sobre sí mismo como ideología. Tiene sus límites como tiene sus supuestos. Aunque puede fascinar porque ilumina muchos rincones misteriosos de la persona, no tiene una última verdad. Tiene una verdad. La suya o las suyas. La primera de ellas es la convicción de que la realidad psíquica es la determinante y que la transferencia es pura realidad psíquica. La otra es que desde ella se derivan valores.